Por qué viajes y por qué fotografía


Viaje taller: autoconocimiento a través de la fotografía y el viaje



Puedo decir que he leído muchos libros de autoconocimiento y consumido miles de horas de videos y charlas muy interesantes de crecimiento personal, horas de psicoanálisis en el psicólogo pero lo que más me ha servido es la experiencia, es decir, salir de mi zona de confort, hacer cosas nuevas, descubrirme y las mejores herramientas que he encontrado son la fotografía y viajar.


Viajando estás en constantes situaciones nuevas, personas diferentes, experiencias que jamás vivirás en tu rutina diaria, viajar te abre la mente, la perspectiva del mundo, tu idea del mundo, te quita de juicios, te pone en situaciones que no querrías estar pero debes estar, para seguir avanzando en tu viaje, te obliga a ser tu, y a trascender tu “yo” es decir te pone en situaciones que te hace replantear tu personalidad, porque te transforma o simplemente te das cuenta de que no somos aquello que creemos ser. Porque nuestro ser es mucho más que un cuerpo y una personalidad.


Y la fotografía como cualquier otra creación artística (pintura, música, baile, video, cine, lo que sea que te guste crear) pero para mi es ahora la fotografía mi medio de expresión, con el que conecto mejor, siento que es un poderosa herramienta para expresar, sin miedo, crear sin miedo, todo aquello que llevamos dentro. El arte ayuda a canalizar, es terapéutico. Y te ayuda a expresar tu mundo interior y por ende a conocerte.



La idea es utilizar la fotografía como herramienta de expresión de nuestra creatividad y mundo interior.


Dos herramientas hermosas para el autoconocimiento: el viaje y la fotografía.


Para mi y creo que para mucha gente los viajes van muy unidos a la cámara fotográfica, ya que quieres recordar todos esos hermosos lugares y sensaciones y la fotografía te ayuda a conseguirlo y guardar momentos para la eternidad.


Me gusta la fotografía porque en un instante puedes capturar una escena que puede contener muchos significados, sensaciones, recuerdos, o crear y canalizar nuevas emociones a través de la creación artística.


La experiencia de un viaje con una cámara o de un viaje sin cámara también es totalmente diferente. Ya que cuando haces fotos estas pendiente de plasmar el momento y cuando no, estas simplemente viviendo el momento. Pero también se puede crear una nueva sensación a través de la experiencia fotográfica y el viaje. Hay momentos mágicos en los que la fotografía y el viaje fluyen, en los que sientes que tienes que hacer una foto o varias, por ejemplo cuando conectas con una persona y brota de ti la sensación incontrolable de fotografiar la persona, esa escena, o ese momento que te causa un placer que quieres capturar. O simplemente quieres expresar de una forma artística la magia de un momento. Eso es muy hermoso.


Es decir que el hecho de viajar y hacer fotos es, en sí, una experiencia creativa que puede llegar a ser transformadora, porque estas creando tu propio viaje, un vínculo inexplicable entre el viaje, la cámara y tu mismo.


Solo se puede entender cuando lo experimentas, es como si la cámara se convirtiera en tu compañera de viaje. Estas tu, la cámara y el viaje.


Esta transformación que nos aporta la cámara, es una herramienta de expresión que puede llegar a ser reveladora y nunca mejor dicho, las imágenes que creas revelan y expresan cómo estás viviendo ese viaje, y dicen mucho mas de ti que del país o de las personas que retratas. Porque lo que ves en esas personas, en realidad está en ti, por tanto es una expresión continua de ti mismo. ¿No es hermoso?



Cabe decir que es una relación a veces demasiado intensa y que algunas veces solo te apetece vivir el momento y no sientes la necesidad de fotografiar nada.


Creo que hablo en voz de muchos fotógrafos que a veces nos sentimos obligados hacer la foto porque somos ”el fotógrafo/a” y no siempre sientes la motivación, abogo por una fotografía sin límites, fuera de la rigidez de el ahora toca foto y la libertad de expresión de cada uno. Si alguien no quiere salir en una foto, si alguien no quiere hacer fotos, sentirse totalmente libre con el momento y las necesidades de cada uno.


Abogo también a la libertad artística y personal a no etiquetar a nadie, todos podemos ser o dejar de ser lo que queramos, y si, cualquiera puede ser fotógrafo y nadie lo es al mismo tiempo, porque, ¿Dónde empieza uno a ser artista? si todos podemos expresar nuestro mundo interior del modo en que nos sintamos más cómodos, todos somos artistas, el hecho de valorar el arte y etiquetarlo hace que aquellos que son menos creativos (cosa que creo que lo son porque creen que no lo son, no porque no lo sean), vean el arte como algo que no les atañe, seguramente pintaron solo en el colegio y a la mayoría les dijeron que eso no les daría de comer, que está bien hacerlo de pequeños, pero ya de mayor… es perder el tiempo, matando así cualquier tipo de creatividad.


Recuerdo cuando era pequeña, era súper creativa, estaba todo el día imaginando historias, jugando horas y horas con muñecas creando escenas e historias , imaginando aventuras en mi pequeño cuarto, leyendo, dibujando, bailando, hablando con mi amiga invisible y lo hice hasta una edad casi post adolescente, pero poco a poco fui dejando de jugar, porque sentía que eso no estaba acorde a mi edad, una lastima, porque deje de ser tan creativa y corté las alas de mi imaginación .


¿por qué tenemos que decidir quien es artista y quien no? pero bueno este taller no trata de eso, no trata de la fotografía en sí, trata de ti, de que te experimentes y de que fluyas, de que utilices la fotografía y el viaje como herramientas para conocerte a ti mismo y traspasar tus propios límites, aquellos que por cierto creaste tu mismo o peor aun te hicieron creer.


Porque a mi me ha servido, a través de los viajes y la expresión fotográfica aprendo a conocerme, a expresar mis emociones a trascender límites, a disfrutar, a crear, a compartir, a vivir...


¿Te atreves a vivir esta experiencia?