Escribir o no escribir

Antes pensaba que no se me daba bien escribir, o por lo menos que no sabía escribir, que no tenía nada que decir al mundo, pero un día, dejé de escribir solo en mis libretas personales para escribir aquí, en público, para que el que quiera lo pueda leer. Descubrí que sienta bien, que te libera de algunos miedos, que te expande y te hace crecer, y encima conectas con personas que ni sabias que te iban a leer y te dedican hermosas palabras.


Guste o no, da igual, eso siempre pasará, siempre habrá quien te lea y se aburra y quien te lea y le encante… pero aquí lo importante es hacerlo por uno mismo, soltar y fluir escribiendo.


A veces me pasa que me planto delante del teclado y la pantalla en blanco y no se que escribir, bueno en realidad eso no me pasa, porque cuando me siento delante de la pantalla, lo hago delante de la pantalla donde tengo un montón de escritos, y eso me demuestra que si puedo escribir, evito la hoja en blanco cada vez.




Pero si que me pasa que a veces no me siento a escribir, porque le doy vueltas a la cabeza, y sobre que mas puedo escribir? ai que no tengo más ideas,,, y claro así no hay quien tenga ideas… hay que pasar a la acción, escribir se escribe escribiendo. En serio, si no te sientas y escribes no pasará nunca, estar en la mente pensando que escribir no es escribir es pensar. jajajaja



Así que si te pasa como a mi que a veces fantaseas con la idea de escribir pero no lo haces, siéntate y hazlo. Si no sabes que escribir puedes empezar escribiendo sobre eso, sobre que no sabes que escribir, pero que necesitas escribir, y ver a donde te lleva eso, puede ser interesante y terapéutico para ti e incluso para quien lo lea.


Te animo a que lo pruebes y te atrevas a publicarlo. Qué es lo peor que puede pasar? que te digan que no les gusta… y? que más da… no lo haces por eso.


Si te apetece hacer un ejercicio hermoso de escritura y fotografía puedes probar gratis “Mi diario fotográfico” que encontrarás en la pestaña de talleres de esta web.



Te leo pronto! ;)


Un abrazo,


Syl.